Especialistas advierten un aumento sostenido de contagios en adolescentes y jóvenes adultos, vinculado a la baja percepción de riesgo y la falta de controles médicos.
La sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que años atrás parecía controlada, hoy muestra un preocupante rebrote en Argentina, especialmente entre jóvenes de 15 a 39 años. Los profesionales de la salud señalan que la principal causa de este aumento es la disminución del uso de preservativos, sumada a conductas sexuales de riesgo y a un acceso insuficiente a la educación sexual integral. Muchos jóvenes desconocen los síntomas —que a veces son leves o pasan desapercibidos—, lo que facilita la propagación.
Además, los números oficiales dejan en claro la magnitud del problema. En 2024 se notificaron 36.917 casos —el récord histórico hasta entonces—, y en las primeras 44 semanas de 2025 ya se habían reportado 36.702 contagios, casi igualando la cifra anual previa. El 76 % de los casos de 2025 corresponde a personas entre 15 y 39 años, con especial incidencia en quienes tienen entre 20 y 29 años.
La situación epidemiológica confirma que la tasa nacional de notificación pasó de 56,1 por cada 100.000 habitantes en 2019 a 93 por cada 100.000 en 2024, lo que equivale a un incremento de 65,8 % en cinco años. Los datos preliminares de 2025 anticipan un nuevo récord, con un aumento del 20,5 % respecto al mismo período del año anterior.
Autoridades sanitarias y especialistas advierten que este rebrote convierte a la sífilis en un problema de salud pública urgente: reclaman reforzar la prevención, ampliar el acceso a tests y tratamientos oportunos, e intensificar campañas de educación sexual, especialmente entre adolescentes y jóvenes.