El presidente Javier Milei invocó el costo marginal para justificar que la esposa del vocero presidencial Manuel Adorni viajara en el avión oficial rumbo a Estados Unidos. El término económico generó debate político y reavivó cuestionamientos sobre el uso de recursos del Estado.
El concepto de costo marginal volvió al centro de la discusión pública luego de que el presidente Javier Milei lo mencionara para defender el viaje de la esposa de Manuel Adorni en un vuelo oficial. Según el mandatario, el avión presidencial iba a realizar el trayecto igualmente y sumar una pasajera más no implicaba un gasto adicional significativo para el Estado.
En economía, el costo marginal es el gasto adicional que implica producir una unidad más de un bien o servicio. Aplicado al caso del vuelo presidencial, la explicación del mandatario fue que el avión ya tenía previsto viajar a Estados Unidos y que sumar una persona más como pasajera no representaría un costo relevante para el Estado.
Este razonamiento es utilizado con frecuencia en el análisis económico para explicar decisiones de producción. Si una empresa ya está fabricando un producto o prestando un servicio, agregar una unidad más puede tener un costo muy bajo o incluso cercano a cero, dependiendo de la capacidad disponible.
Sin embargo, la explicación económica no logró cerrar la discusión política.
El vocero presidencial Manuel Adorni había sostenido en otras ocasiones que los aviones del Estado no debían utilizarse para transportar familiares de funcionarios. Por eso, el episodio también abrió un debate sobre la coherencia del discurso oficial y los límites éticos en el uso de recursos públicos.
Se hubiera tomado un vuelo privado y hubiera generado un beneficio para el mercado. Ahí se rompe su discurso.
Si no le genera costos marginales entonces que pregunte a cualquiera en la población Si requiere viajar para Estados Unidos, total no le va a generar ningún costo marginal significativo. El tema no son los costos marginales, el tema son los privilegios